Monumentos

Casa del Concejo

Es la casa del pueblo. Antiguamente, como su propio nombre indica, se reunían en ella el concejo, es decir, los representantes del pueblo. Allí se discutía sobre todo lo que acontecía en la vida diaria de Rebolledillo de la Orden, además de elaborarse las ordenanzas que regían en el pueblo.

En la actualidad, el uso de la casa del concejo ha cambiado, utilizándose para la realización de la misa dominical, cuando las inclemencias del tiempo hacen difícil acudir a la iglesia de San Juan Bautista.

Algunas de las estancias de la casa también son utilizadas como almacén y otros usos.

Casas con escudos

Los orígenes del escudo se basan en la antigua arma defensiva que los guerreros embrazaban con el brazo izquierdo para resguardarse de los golpes de lanza y otras armas de sus enemigos. Estos guerreros acostumbraban a pintar en la parte externa de sus escudos figuras y jeroglíficos. Una de las hipótesis que parece más cierta es la de que en la época del feudalismo y la caballería, los grandes señores quisieran distinguirse unos de otros al tiempo que hacían reflejar en sus escudos los signos de sus hazañas y los honores otorgados por su rey, y hay que tener en cuenta que conforme la época avanzaba más numerosos eran los ducados, marquesados, condados, baronías, etc. y cada noble se sintió obligado a establecer un símbolo que definiera sus posesiones y representara su autoridad sobre las mismas.

En Rebolledillo de la Orden pueden encontrarse diversas casas antiguas con escudos sobre arcos en piedra de sillería, que aunque no es conocido su origen, seguramente poseen un gran valor debido a su antigüedad. Siendo su estado de conservación bastante bueno.

Ermita de Nuestra Señora de Domo David

Las ruinas de esta ermita se encuentran unos 600 metros al sur de la población, junto a la carretera que conduce al pueblo, semiocultas por la maleza. Posiblemente en origen fue parroquia de una pequeña población, como parece deducirse de la forma en que aparece citada en el documento fundacional del monasterio de San Salvador de Oña. En todo caso la aldea debió ser minúscula y ya no existía a mediados del siglo XIV. Yepes supuso que anteriormente constituyó un monasterio dependiente de Santa María de Mave.

Es una pobre construcción de mampostería, con los esquinales y elementos nobles de sillería, con empleo tanto de caliza gris local, como caliza blanca y arenisca, ademas de algunas piezas de toba.

Consta de ábside semicircular y una nave, con portada a los pies, sin rastro de que hubiera campanario. Su disposición en una ladera que desciende hacia oriente, hace que haya gran desnivel exterior entre la cabecera y los pies, aunque en el interior todo el suelo se halla a la misma cota.

La cabecera tiene testero semicircular, presidido por una saetera cegada, con los muros laterales prolongándose en recto, a modo de presbiterio que no se diferencia del hemiciclo ni en altura ni en anchura. Los paramentos son muy sencillos y han perdido completamente el alero original. Es posible que la cubierta primitiva de esta parte fuera abovedada, pero hoy tampoco queda rastro de ella, manteniendo un techado de madera, a dos aguas, que no es sino prolongación del de la nave.

La nave, más ancha, sigue el mismo tipo constructivo con un ventanal moderno abierto en el muro sur, similar a otro que se encuentra en el mismo lado del presbiterio. Bajo ella se averiguan restos de lo que creemos que fue la portada original, casi oculta por la maleza y destruida parcialmente por reformas posteriores. De ella queda la jamba oriental y las dos primeras dovelas de un arco que parece ser de medio punto. En el interior del templo se aprecia más claramente, conservando las dos jambas y el arco en piedra de toba.

En 1664, según una inscripción que hay en la clave, se hizo la portada occidental, también formada por sencillo arco de medio punto, de grandes dovelas, con impostas de ancho listel plano de gusto barroco. Posiblemente fue entonces cuando se hicieron otras profundas reformas en la ermita que le dieron su aspecto actual.

Texto y fotos de JNG/LMCB

Fuente Vieja y Fuente S.XIX

La Fuente del Siglo XIX es una fuente-abrevadero de estilo popular, con monolito cilíndrico y piedra circular; y un pilón anejo de sillería.

Más abajo, podemos encontrar unas pozas a dos niveles, donde antiguamente se lavaba la ropa. La de más abajo de lavado y la de arriba de aclarado.

Respecto a la Fuente vieja, muy anterior a la Fuente del Siglo XIX, no se conoce el orígen. En los alrededores del pueblo, se puede encontrar numerosos manantiales que en la actualidad se encuentran algo abandonados.

Iglesia de San Juan Bautista

En un altozano, a unos 300m al oeste del caserío, está enclavada la iglesia parroquial de Rebolledillo de la Orden, bajo la advocación de San Juan Bautista. Con planta de una sola nave y cabecera cuadrada, presenta muros de mampostería, sencillos pero cuidados. Poco queda de la fábrica romántica, la cabecera fue renovada en época gótica, reutilizando algunos sillares y canecillos de nacela y proa de nave del edificio románico.

La nave pudiera ser románica, aunque no presenta elementos característicos del momento. En el muro sur, precedido de pórtico y al que se adosa otra dependencia, se halla la portada, enmarcada en un arco de medio punto reformado posiblemente en el siglo XVII. A los pies se levanta la espadaña, sobre el hastial, compuesta por un cuerpo recto, con dos troneras que parten de una imposta de chaflán, único elemento que pudiera ser de origen románico, pues otra imposta que decora las esquinas dando paso al piñón de remate, es ya barroca. Así pues, podemos hallarnos ante una pieza que originalmente pudo levantarse en la época que nos ocupa, pero, como ocurre en tantísimas ocasiones, fue rehecha en siglos muy posteriores.

En el interior llama la atención la "estética de merendero", por desgracia tan habitual en los últimos años: muros desprovistos de sus revocos, que muestran una menuda mampostería con gruesas llagas de cemento gris. Aquí destaca el arco triunfal, que separa totalmente la nave de la cabecera. Es el elemento más claramente románico de todo el templo, aunque de cronología muy tardía. Es doblado y apuntado, de perfecto sillar. Descansa sobre un pilar también de sillería, rematado por imposta en listel y chaflán. En el interior de la nave se cubre con una curiosa techumbre de artesa, de entramado de madera de roble y plementería de toba, de factura posiblemente posmedieval.

A los pies del templo, en una pequeña capilla, se encuentra la pila bautismal, hecha de piedra caliza, en forma de copa, de vaso semiesférico y pie cuadrangular, con 120cm de diámetro y 95cm de altura total. Pudiera ser románica a juzgar por la embocadura en bocel (tanto al interior como al exterior) y una cenefa de tosca decoración geométrica de dientes de sierra, pero el cuerpo, en origen liso, fue retallado en época barroca, decorándose con una gran cruz de floreados brazos, aunque Garbiñe Bilbao considera que esta decoración es original. En este momento posiblemente se hicieron también los pequeños roleos en la cenefa superior, que interrumpen los dientes de sierra justo encima de la cruz.

Texto y fotos de JNG/LMCB